Valladolid.- Sobre la calle 39 x 42 del mero centro de la ciudad, conducía su bicicleta Roxana Alcocer Cupul de 20 años de edad quien se llevó un buen aporreón cuando un taxi abrió su portezuela del lado izquierdo y la joven no pudo evitar impactarse.
Resulta que el taxista Justo Pastor Rodríguez Coronado de 64 años de edad, se disponía a bajarse de su nave de alquiler matricula 5726YSA pero no miró en su retrovisor que venia Alcocer Cupul pedaleando su vehiculo de dos ruedas y al abrir de golpe su portezuela, la muchacha se golpeó y cayó al suelo lastimándose su pierna derecha.
La joven ciclista estaba llorando del dolor por lo que los elementos de la policía municipal, al percatarse de lo ocurrido se acercaron y solicitaron la ambulancia de la SSP, quienes al llegar checaron si hubo alguna posible fractura pero mejor optaron por indicarle que seria conveniente que le tomen unas placas para verificar si existe alguna lesión, aunque después adelantaron que no se veía fracturada la pierna.
La ciclista dio aviso vía telefónica a sus papás lo que le había ocurrido, por lo que se negaba a ser trasladada al hospital, a lo que los paramédicos le explicaron que su deber es brindarle los primeros auxilios y trasladarla al nosocomio pero si se resistía ya no era su responsabilidad, ya que tenían que estar al pendiente de otras personas que requieran de sus servicios y no podrían pasarse mucho rato en el lugar. Después de una espera prolongada la joven accedió ser llevada al hospital general de Sisal.
El ruletero Rodríguez Coronado argumentó que la ciclista venia muy pegada al taxi y al abrir un poco su portezuela ésta se aporreó.
Resulta que el taxista Justo Pastor Rodríguez Coronado de 64 años de edad, se disponía a bajarse de su nave de alquiler matricula 5726YSA pero no miró en su retrovisor que venia Alcocer Cupul pedaleando su vehiculo de dos ruedas y al abrir de golpe su portezuela, la muchacha se golpeó y cayó al suelo lastimándose su pierna derecha.
La joven ciclista estaba llorando del dolor por lo que los elementos de la policía municipal, al percatarse de lo ocurrido se acercaron y solicitaron la ambulancia de la SSP, quienes al llegar checaron si hubo alguna posible fractura pero mejor optaron por indicarle que seria conveniente que le tomen unas placas para verificar si existe alguna lesión, aunque después adelantaron que no se veía fracturada la pierna.
La ciclista dio aviso vía telefónica a sus papás lo que le había ocurrido, por lo que se negaba a ser trasladada al hospital, a lo que los paramédicos le explicaron que su deber es brindarle los primeros auxilios y trasladarla al nosocomio pero si se resistía ya no era su responsabilidad, ya que tenían que estar al pendiente de otras personas que requieran de sus servicios y no podrían pasarse mucho rato en el lugar. Después de una espera prolongada la joven accedió ser llevada al hospital general de Sisal.
El ruletero Rodríguez Coronado argumentó que la ciclista venia muy pegada al taxi y al abrir un poco su portezuela ésta se aporreó.
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