
Valladolid.- El cronista de la ciudad, Don Néstor Aguilar, relata que la devoción a la Virgen de la Candelaria es de tiempos de la época de la colonia, pero que no tenía los elementos que con el paso de los años se le han estado añadiendo hasta nuestros días.
Comenta que fue alrededor de 1840 cuando se comenzó a realizar los gremios en honor a la virgen de la candelaria suspendiéndose a consecuencia de la guerra de castas, pero reanudándose en el año de 1874 las festividades en honor a esta patrona del pueblo treinta y cuatro años después por un grupo de españoles que regresaron a repoblar la ciudad.
En el año de 1903 Maximiliano Ramírez Bonilla pone la nomenclatura de la ciudad y es cuando se comienza a formalizar la fiesta, tiempos en que se realizan las primeras corridas de toros en honor a la virgen de la candelaria.
Sobre el caso de la peste de la viruela en el año de 1907 que asolaba a los pueblos de la península comenta que en esos días los pueblos de Valladolid, y sus alrededores se encontraban asolados por esa epidemia que causó gran mortandad entre los habitantes de la región.
Se dice entonces que en los primeros días del mes de enero un leñador de apellido Moo que regresaba con su carga al pueblo de Popolá por el camino que une a esta población con el poblado de Pixoy escuchó el gran escándalo que realizaban las aves del monte así como algo que se acercaba rápidamente hasta el punto donde él se encontraba, por lo que presa del temor se escondió a un lado del camino para ver qué es lo que ocurría; grande fue su sorpresa al ver a la Virgen de la Candelaria y que en brazos llevaba a un bebe y que a su paso el sol se oscureció y la rodeaba un gran silencio ya que las aves que momentos antes realizaban un gran escándalo se habían silenciado, además según relató el leñador a su paso quedaban gran cantidad de flores que perfumaban el ambiente mientras avanzaba con rumbo al poblado de Pixoy.
Al salir de su asombre esta persona corrió para avisar al Batab de su poblado, el señor Francisco Noh, quien a su vez avisó al sacerdote de la iglesia de San Servacio en la ciudad de Valladolid, conocido como el Padre Góngora quien acudió a los poblados para cerciorarse de lo relatado por sus habitantes y comprobándose por una autoridad el cese del azote de la enfermedad.
Situación que incrementó la devoción por la virgen de la candelaria, convirtiéndose así en la patrona de la ciudad de Valladolid; el camino en el cual se dio la aparición fue entonces conocido como U beeli Ko’olebi. Y es entonces cuando se organizan las ferias en honor de la virgen, pero incluyendo ahora más elementos como son las corridas de toros y que con el paso de los años se han introducido más ceremonias y festividades hasta convertirse en lo que actualmente conocemos como Expo Feria de Valladolid que este año 2011 cumple su vigésimo aniversario.
En el año de 1903 Maximiliano Ramírez Bonilla pone la nomenclatura de la ciudad y es cuando se comienza a formalizar la fiesta, tiempos en que se realizan las primeras corridas de toros en honor a la virgen de la candelaria.
Sobre el caso de la peste de la viruela en el año de 1907 que asolaba a los pueblos de la península comenta que en esos días los pueblos de Valladolid, y sus alrededores se encontraban asolados por esa epidemia que causó gran mortandad entre los habitantes de la región.
Se dice entonces que en los primeros días del mes de enero un leñador de apellido Moo que regresaba con su carga al pueblo de Popolá por el camino que une a esta población con el poblado de Pixoy escuchó el gran escándalo que realizaban las aves del monte así como algo que se acercaba rápidamente hasta el punto donde él se encontraba, por lo que presa del temor se escondió a un lado del camino para ver qué es lo que ocurría; grande fue su sorpresa al ver a la Virgen de la Candelaria y que en brazos llevaba a un bebe y que a su paso el sol se oscureció y la rodeaba un gran silencio ya que las aves que momentos antes realizaban un gran escándalo se habían silenciado, además según relató el leñador a su paso quedaban gran cantidad de flores que perfumaban el ambiente mientras avanzaba con rumbo al poblado de Pixoy.
Al salir de su asombre esta persona corrió para avisar al Batab de su poblado, el señor Francisco Noh, quien a su vez avisó al sacerdote de la iglesia de San Servacio en la ciudad de Valladolid, conocido como el Padre Góngora quien acudió a los poblados para cerciorarse de lo relatado por sus habitantes y comprobándose por una autoridad el cese del azote de la enfermedad.Situación que incrementó la devoción por la virgen de la candelaria, convirtiéndose así en la patrona de la ciudad de Valladolid; el camino en el cual se dio la aparición fue entonces conocido como U beeli Ko’olebi. Y es entonces cuando se organizan las ferias en honor de la virgen, pero incluyendo ahora más elementos como son las corridas de toros y que con el paso de los años se han introducido más ceremonias y festividades hasta convertirse en lo que actualmente conocemos como Expo Feria de Valladolid que este año 2011 cumple su vigésimo aniversario.
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